jueves, agosto 15, 2013

¿Cual es la Iglesia que fundo Jesus?





Pregunta: ¿Cuántas Iglesias fundó Jesús?

Respuesta: Sabemos por la Biblia que Jesús fundó Una sola Iglesia.

Y ahora, yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra,  y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt. 16,18). 

Pregunta: ¿Cuánto tiempo durará la Iglesia que fundó Jesús?

Respuesta: La Iglesia que fundó Jesús, durará hasta el fin del mundo.

Los poderes del infierno no podrán vencerla (Mt. 16,18).  

Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28,20).

Pregunta: Entre todas las Iglesias actuales, ¿Cuál es aquella única Iglesia que fundó Jesús?

Respuesta: Entre todas las Iglesias actuales, la Iglesia Católica es aquella única que fundó Jesús. 

Pregunta: ¿Cómo sabemos que la Iglesia católica es la única Iglesia que fundó Jesús?

Respuesta: Lo sabemos por el hecho que la Iglesia Católica es la única Iglesia antigua, que llega hasta Jesús. Mientras todas las demás Iglesias o sectas, salieron de la Iglesia Católica y tienen a hombres como fundadores.

Pregunta: ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica llega hasta Jesús?

Respuesta: Lo sabemos por los documentos históricos. Por ejemplo, tenemos la lista de todos los papas, desde San Pedro hasta el papa actual.

1. San Pedro +67
2. San Lino 67-79
3. San Anacleto 79-90
4. San Clemente 90-99
5. San Evaristo 99-107
6. San Alejandro 107-115
7. San Sixto I 115-125
8. San Telésforo 125-136
9. San Higinio 136-140
10. San Pío I 140-155
11. San Aniceto 155-166
12. San Sotero 166-175
13. San Eleuterio 175-189
14. San Victor I 189-199
15. San Ceferino 199-217
16. San Calixto I, 217-222
17. San Urbano I, 222-230
18. San Ponciano, 230-235
19. San Antero, 235-236
20. San Fabián, 236-250
21. San Cornelio, 251-253
22. San Lucio I, 253-254
23. San Esteban I, 254-257
24. San Sixto II, 257-258
25. San Dionicio, 259-268
26. San Felix I, 269-274
27. San Eutiquiano, 275-283
28. San Cayo, 283-296
29. San Marcelino, 296-304
30. San Marcelo I, 307-308
31. San Eusebio, 308
32. San Melquiades, 310-314
33. San Silvestre, 314-335
34. San Marcos, 336
35. San Julio I, 337-352
36. San Liberio, 352-366
37. San Dámaso I, 366-384
38. San Ciricio, 384-398
39. San Anastacio I, 398-401
40. San Inocencio I, 401-417
41. San Zósimo, 417-418
42. San Bonifacio I, 418-422
43. San Celestino I, 422-431
44. San Sixto III, 432-440
45. San León I (Magno), 440-461
46. San Hilario, 461-468
47. San Simplicio, 468-483
48. San Felix II, 483-492
49. San Gelasio I, 492-496
50. San Anastacio II, 496-498
51. San Simmaco, 498-514
52. San Ormisdas, 514-523
53. San Juan I, 523-526
54. San Felix III, 526-530
55. San Bonifacio II, 530-532
56. San Juan II, 532-535
57. San Agapito, 535-536
58. San Silverio, 536-537
59. Vigilio, 537-555
60. Pelagio I, 556-560
61. Juan III, 560-573
62. Benedicto I, 574-5
63. Pelagio II, 578-590
64. San Gregorio I (Magno), 590-604
65. Sabiniano, 604-606
66. Bonifacio III, 607
67. San Bonifacio IV, 608-615
68. San Adeodato, 615-618
69. Bonifacio V, 619-625
70. Honorio I, 625-638
71. Severiano, 640
72. Juan IV, 640-642
73. Teodoro I, 642-649
74. San Martín I, 649-655
75. San Eugenio I, 655-657
76. San Bitalino, 657-672
77. Adeodato, 672-676
78. Domno, 676-678
79. San Agatón. 678-681
80. San León II, 681-683
81. San Benedicto II, 684-685
82. Juan V, 685-686
83. Canon, 686-687
84. San Sergio I, 687-701
85. San Juan VI, 701-705
86. San Juan VII, 705-707
87. San Sisinio, 708
88. Constantino I, 708-715
89. San Gregorio II, 715-731
90. San Gregorio III, 731-741
91. San Zacarías, 741-752
92. Esteban II, 752-757
93. San Pablo I, 757-767
94. Esteban III, 768-772
95. Adriano I, 772-795
96. León III, 795-816
97. Esteban IV, 816-817
98. San Pascual I, 817-824
99. Eugenio II, 824-827
100. Valentín, 827
101. Gregorio IV, 827-844
102. Sergio II, 844-847
103. San León IV, 847-855
104. Benedicto III, 855-858
105. Nicolás I, 858-867
106. Adriano II, 867-872
107. Juan VIII, 872-882
108. Mario I, 882-884
109. Adriano III, 884-885
110. Esteban V, 885-891
111. Formoso, 891-896
112. Bonifacio VI, 896
113. Esteban VI, 896-897
114. Romano, 897
115. Teodoro II, 897
116. Juan IX, 898-900
117. Benedicto IV, 900-903
118. León V, 903
119. Cristóbal, 903-904
120. Segio III, 904-911
121. Anastacio III, 911-913
122. Landón, 913-914
123. Juan X. 914-928
124. León VI, 928-929
125. Esteban VII, 929-931
126. Juan XI, 931-935
127. León VII, 935-939
128. Esteban VIII, 939-942
129. Marino II, 942-946
130. Agapito II, 946-955
131. Juan XII, 955-963
132. León VIII, 963-964
133. Benedicto V, 964         
134. Juan XIII, 965-972
135. Benedicto VI, 973-974
136. Benedicto VII, 974-983
137. Juan XIV, 983-984
138. Bonifacio VIII, 984-985
139. Juan XV, 985-996
140. Gregorio V, 996-999
141. Silvestre II, 999-1003
142. Juan XVII, 1003
143. Juan XVIII, 1003-1009
144. Sergio IV, 1009-1012
145. Benedicto VIII, 1012-1024
146. Juan XIX, 1024-1032
147. Benedicto IX, 1032-1044
148. Silvestre III. 1045
149. Gregorio VI, 1045-1046
150. Clemente II, 1046-1047
151. Dámaso II, 1048
152. San León IX, 1048-1054
153. Victor II, 1054-1057
154. Esteban IX, 1057-1058
155. Benedicto X, 1058-1059
156. Nicolás II, 1059-1061
157. Alejandro II, 1061-1073
158. San Gregorio VII, 1073-1085
159. Victor III, 1086-1087
160. Urbano II, 1088-1099
161. Pascual II, 1099-1118
162. Gelacio II, 1118-1119
163. Calixto II, 1119-1124
164. Honorio II, 1124-1130
165. Inocencio II, 1130-1143
166. Celestino II, 1143-1144
167. Lucio, 1144-1145
168. Eugenio III, 1145-1153
169. Anastacio 1153-1154
170. Adriano IV, 1154-1159
171. Alejandro III, 1159-1181
172. Lucio III, 1181-1185
173. Urbano III, 1185-1187
174. Gregorio IX, 1187
175. Clemente III, 1187-1191
176. Celestino III, 1191-1198
177. Inocencio III, 1198-1216
178. Honorio III, 1216-1227
179. Gregorio X, 1227-1241
180. Celestino IV, 1241
181. Inocencio IV, 1243-1254
182. Alejandro IV, 1254-1261
183. Urbano IV, 1261-1264
184. Clemente IV, 1265-1268
185. San Gregorio XI, 1271-1276
186. Inocencio V, 1276
187. Adriano V, 1276
188. Juan XXI, 1276-1277
189. Nicolás III, 1277-1280
190. Martín V, 1281-1285
191. Honorio IV, 1285-1287
192. Nicolás IV, 1288-1292
193. San Celetino V, 1294
194. Bonifacio IV, 1294-1303
195. Benedicto XI, 1303-1304
196. Clemente V, 1305-1314
197. Juan XXII, 1316-1334
198. Benedicto XII, 1334-1342
199. Clemente VI, 1342-1352
200. Inocencio VI, 1352-1362
201. Urbano V, 1362-1370
202. Gregorio XII, 1370-1378
203. Urbano VI, 1378-1389
204. Bonifacio IX. 1389-1404
205. Inocencio VII, 1404-1046
206. Gregorio VIII, 1406-1415
207. Martín V, 1417-1431
208. Eugenio IV, 1431-1447
209. Nicolás V, 1447-1455
210. Calixto III, 1455-1458
211. Pío II, 1458-1464
212. Pablo II, 1464-1471
213. Sixto IV, 1471-1484
214. Inocencio VIII, 1484-1492
215. Alejandro VI, 1492-1503
216. Pío III, 1503
217. Julio II, 1503-1513
218. León X, 1513-1521
219. Adriano VI, 1522-1523
220. Clemente VII, 1523-1534
221. Pablo III, 1534-1549
222. Julio III, 1550-1555
223. Marcelo II, 1555
224. Pablo IV, 1555-1559
225. Pío IV, 1559-1565
226. San Pío V, 1566-1572
227. Gregorio XV, 1572-1585
228. Sixto V, 1585-1590
229. Urbano VII, 1590
230. Gregorio XV, 1590-1591
231. Inocencio IV, 1591
232. Clemente VIII, 1592-1605
233. León XI, 1605
234. Pablo V, 1605-1621
235. Gregorio XVI, 1621-1623
236. Urbano VIII, 1623-1644
237. Inocencio X, 1644-1655
238. Alejandro VII, 1655-1667
239. Clemente IX, 1667-1699
240. Clemente X, 1670-1676
241. Inocencio XI. 1676-1689
242. Alejandro VII, 1689-1691
243. Inocencio XII, 1691-1700
244. Clemente XI, 1700-1721
245. Inocencio XIII, 1721-1724
246. Benedicto XIII, 1724-1730
247. Clemente XII, 1730-1740
248. Benedicto XIV, 1740-1758
249. Clemente XIII, 1758-1769
250. Clemente XIV, 1769-1774
251. Pío VI, 1775-1799
252. Pío VII, 1800-1823
253. León XI, 1823-1829
254. Pío VIII, 1829-1830
255. Gregorio XVII, 1831-1846
256. Pío IX, 1846-1878
257. León XIII, 1878-1903
258. Pío X, 1903-1914
259. Benedicto XV, 1914-1922
260. Pío XI, 1922-1939
261. Pío XII, 1939-1958
262. Juan XXIII, 1958-1963
263. Pablo VI, 1963-1978
264. Juan Pablo I, 1978
265, Juan Pablo II, 1978
266 Benedicto XVI
267 Francisco I


Pregunta: ¿Es cierto que Jesús dio permiso a ciertas personas para que fundaran otras Iglesias, aparte de la que él fundó personalmente?

Respuesta: No es cierto. Según la Biblia, Jesús fundó una sola Iglesia y no dio a nadie permiso para fundar otras Iglesias.

Pregunta: ¿Cómo llama la Biblia a los que se salen de la Iglesia, que fundó Cristo, y enseñan otras doctrinas?

Respuesta: A los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo y enseñan otras doctrinas, la Biblia los llama anti-Cristos es decir enemigos de Cristo y perturbadores. Por lo tanto, quedan malditos.

Hijitos míos, es la última hora, y se les dijo que tendría que llegar el anticristo; en realidad, ya han venido varios anticristos, por donde comprobamos que ésta es la última hora. Ellos salieron de entre nosotros mismos, aunque realmente no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros se habrían quedado con nosotros. Al salir ellos, vimos claramente que entre nosotros no todos eran de los nuestros (1Jn 2, 18-19).

En realidad no hay otros evangelio, sino que hay entre ustedes algunos perturbadores que quieren trastornar el Evangelio de Cristo. Pero aunque viniéramos nosotros o viniera del cielo algún ángel para  anunciarles  el Evangelio de otra manera que lo hemos anunciado. ¡sea maldito! (Gal 1,7-8).


Pregunta: ¿Qué quiere Jesús: que haya división o unidad entre sus discípulos? 

Respuesta: Jesús quiere que haya unidad entre sus discípulos.

Que todos sean uno como Tú, Padre, estás en Mí, y Yo en Ti. Sean también ellos uno en nosotros: así el mundo creerá  que Tú me has enviado (Jn 17,21).

Pregunta: ¿Desde cuándo empezaron las divisiones entre los discípulos de Cristo?

Respuesta: Las divisiones entra los discípulos de Cristo empezaron casi desde un principio de la fundación de la Iglesia Católica.  

Me refiero a que cada uno va proclamando: Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Pedro, yo soy de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? (1 Cor 1, 12-13).

Pregunta: ¿Cuál es la causa de las divisiones entre los discípulos de Cristo?

Respuesta: La causa de las divisiones es la ignorancia y el pecado.

Para ellos la religión es puro negocio (1 Tm 6,5).

La raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Tm 6,10).

Pregunta: ¿Cómo hay que portarse con los que se salieron de la única Iglesia que fundó Jesús y enseñan doctrinas falsas?

Respuesta: Hay que rechazarlos, para no dejarse contaminar por sus errores.

El Espíritu nos dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe para seguir enseñanzas engañosas y doctrinas diabólicas. Los seducirán hombres mentirosos que tienen su conciencia marcada al fuego con la señal de su dueño. Rechaza en cambio las leyendas sin fundamento, verdaderos cuentos de viejas (1a Tim 4,1-2.7).

Por haberse apartado de esta línea, algunos se han enredado en palabrerías inútiles. Pretender ser maestros de la Ley, cuando en realidad no entienden ni lo que dicen, ni las teorías de que parecen tan seguros (1a Tim 1,6-7).

Si alguien fomenta sectas en la Iglesia, le llamarán la atención una primera y una segunda vez; después, rompe con él, sabiendo que es un descarriado y culpable que se condena así mismo (Ti 3,10-11).

Pregunta: ¿Es conveniente leer libros y revistas protestantes o escuchar sus casetes o programas de radio?

Respuesta: No es conveniente leer o escuchar propaganda protestante para no dejarse engañar.

Pregunta: ¿Por qué algunos se salen de la verdadera Iglesia, que fundó Jesús, para ingresar a las sectas?

Respuesta: Generalmente los que se salen de la verdadera Iglesia, que fundó Jesús, para ingresar en las sectas, lo hacen por ignorancia.

Pregunta: Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia que él fundó personalmente ¿hay puros santos o también hay pecadores?

Respuesta: Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia que él fundó personalmente, hay santos y pecadores.

Les propuso otro ejemplo: El Reino de los cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, cuando estaba durmiendo, vino su enemigo y sembró maleza en medio del trigo. Cuando el trigo estaba echando espigas apareció la maleza. Entonces los trabajadores fueron a decirle al patrón: Señor, ¿no sembró buena semilla en su campo?; ¿de dónde, viene pues, esta maleza? Respondió el patrón: Eso es obra de un enemigo. Los obreros le preguntaron: ¿Quieres que la arranquemos? No, dijo el patrón, no sea que al arrancar la maleza arranquen también el trigo. Dejen crecer juntos el trigo y la maleza. Cuando llegue el momento de la cosecha yo diré a los segadores: Corten primero la maleza y en atados échenla al fuego, y después guarden el trigo en las bodegas (Mt 13,24-30).


Pregunta:  Según la parábola del trigo y la cizaña, ¿cuándo se hará la separación entre los buenos y los malos?

Respuesta: Según la parábola del trigo y la cizaña, al final se hará la separación entre los buenos y los malos. En este mundo, todos viven juntos.

El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles para que quiten de su Reino todos los escándalos y saquen a los malvados. Y los arrojarán en el horno ardiente. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Al mismo tiempo, los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda (Mt 13,41-43).

Pregunta: ¿Quién tiene derecho a juzgar a los demás?

Respuesta: Nadie tiene derecho a juzgar a los demás. Solamente Dios.

No juzguen y no serán juzgados (Lc 6,37).

¿Y por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo si no eres consciente de la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano deja que te saque la pelusa que tienes en el ojo, siendo que tu no ves la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad y podrás sacar la pelusa del ojo de tu hermano (Lc 6,41-42).

Pregunta: Al tiempo de Jesús, ¿cómo se llamaban los que se consideraban santos y juzgaban a los demás?

Respuesta: Los que se al tiempo de Jesús, se consideraban santos y juzgaban a los demás, se llamaban fariseos.

Puso además esta comparación por algunos que estaban convencidos de ser justos y que despreciaban a los demás: Dos hombre subieron al templo a orar, uno era fariseo y otro publicano. El fariseo de pie, oraba en su interior de esta manera: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos, adúlteros, o como ese publicano que esta allí. Ayuno dos veces por semana, doy la décima parte de todo lo que tengo. El publicano, en cambio se quejaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Dios mío, ten piedad de mí que soy un pecador. Yo les digo que este último estaba en gracia de Dios cuando volvió a su casa pero el fariseo no. Porque todo hombre que se hace grande será humillado, y el que se humille será hecho grande (Lc 18, 9-14).

Pregunta: Actualmente, ¿quiénes se parecen a los fariseos?

Respuesta: Actualmente los protestantes de muchas sectas fundamentalistas se parecen a los fariseos, por sentirse buenos y juzgar a los demás.

Pregunta: Jesús ¿cómo trató a los fariseos?

Respuesta: Jesús trató a los fariseos con mucha dureza, por ser orgullosos e hipócritas. Lo mismo haría hoy con muchos protestantes de ahora.

¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Ustedes llenan el plato y la copa con robos y violencias y, por encima echan una bendición. ¡Fariseo ciego! Haz que sea puro el interior y, después, se purificará también el exterior. ¡Ay de ustedes maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Pues ustedes son semejantes a sepulcros bien pintados que tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y de toda clase de podredumbre. Ustedes también aparecen exteriormente como hombres religiosos, pero en su interior están llenos de hipocresía y de maldad (Mt 23, 25-28).

Pregunta: Según la Biblia, las divisiones ¿durarán para siempre?

Respuesta: No según la Biblia, algún día terminarán las divisiones y se hará un solo rebaño bajo un solo pastor.

Yo soy el buen pastor: conozco las mías y las mías me conocer a mí. Tengo otras ovejas, que no son de este corral. A ellas también las llamaré y oirán mi voz: habrá un solo rebaño, como hay un solo pastor (Jn 10, 14-16).

Pregunta: Según la historia, ¿tenemos ejemplo de sectas que hayan desaparecido?

Respuesta: Sí. Todas las sectas que surgieron durante el primer milenio del cristianismo, ya desaparecieron. Las sectas que existen ahora, son muy recientes. A lo sumo tienen unos cien, doscientos, trescientos o cuatrocientos años de historia. Seguramente como desaparecieron las antiguas sectas, así también van a desaparecer las que existen actualmente En efecto, este es el destino de todas las sectas: empezar, desarrollarse y morir. Solamente la Iglesia Católica viene desde Jesús y llegará hasta el fin del mundo.

Dios te bendiga.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy agradecido hermano por esta informacion ignoraba varias cosas las cuales ahora las tengo claras.
una pregunta:

Respecto alas imagenes, santos las cuales lo hacemos de yeso...
quisiera me me ayudes ... a consolidar mi posicion para defender nuestra iglecia, por que ahora los sectistas se ensañan con esto entre otras cosas para hablar mal de la iglecia de cristo... profavor este es mi correo..
jtineo152@gmail.com

Veni Domine Iesu dijo...

Hola muchas gracias por sus comentarios...