lunes, julio 25, 2011

¿El bautismo debe ser solo por inmersión?

Este no es el modo bíblico, ¿donde se ven dos personas bautizando?


Definamos a modo de introducción:

Bautismo por aspersión: Es el esparcimiento de agua en forma de pequeñas gotas sobre la persona no bautizada y la Iglesia lo administra solo en casos extremos. O cuando el agua es escasa, y el peligro de muerte es eminente, (i.e., en un hospital, donde no es posible administrar el bautismo por infusión), o en el caso de un feto, o en el caso de un lugar remoto, donde sucedió una tragedia, y se sabe que la(s) persona(s) nunca ha(n) sido bautizada(s), y no se cuenta por tanto con el agua suficiente ni con las condiciones necesarias, y adecuadas para que se administre del modo tradicional.

Bautismo por infusión: (derramando tres veces agua sobre la cabeza de quien está siendo bautizado mientras invoca a cada persona de la Santísima Trinidad). En la Iglesia latina, esta triple infusión va acompañada de las palabras del ministro: "(mencionando el nombre de la persona quien es bautizada), “yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo". (1)

Bautismo por inmersión: El bautismo por inmersión es un bautizo efectuado sumergiendo totalmente en agua a la persona que se bautizará invocando el nombre de la Trinidad a la vez que se sumerge en el agua a la persona tres veces. Que por cierto, era la practica inicial de la Iglesia Católica en los primeros siglos, (aunque hay evidencia histórica de que la infusión en el bautismo ya se practicaba en la Iglesia primitiva).


Cabe mencionar, que estas tres maneras de bautizar han sido costumbre y uso común de la Iglesia en todos los tiempos, y actualmente puede administrarse el bautismo por cualquiera de estos tres modos: por inmersión, por infusión y por aspersión. En cualquiera de los tres casos el bautismo es igualmente válido. El bautismo por inmersión no es la practica tradicional de la Iglesia, aunque es practicado hoy por algunas comunidades católicas, como el movimientos neo-catecumenal. Por o tanto y respondiendo a la cuestión inicial, el bautismo correcto es por, inmersión, aspersión o infusión, pero el modo tradicional después del Concilio Vaticano II que se usa mas en la Iglesia es la infusión, por ser mas practico. (2)


¿Que dicen los que creen en el bautismo solo por inmersión?

Los solo-inmercionistas alegan que el modo de administrar el bautismo por aspersión o infusión como es practicado por la Iglesia Católica no es bíblico, según esto, no es la forma adecuada de aplicar el bautismo, y además, fue algo que “se introdujo paulatinamente” tiempo después, en consecuencia, ninguna de estas formas son validas a la hora de administrar el Bautismo. También se dice que el bautismo por inmersión representa mejor la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, cuando uno es bautizado por la inmersión según se lee en; Romanos 6:3-4; 6:5 y textos paralelos.

Estas son solo algunas de las variadas objeciones que lanzan ortodoxos y protestantes y demás sectas influenciados por los anabaptistas del siglo XVI sobre la practica del bautismo católico por aspersión o infusión.


Argumento histórico # 1

Objeción:
“El único modo antiguo y original de bautizar es la inmersión completa del bautizado en el agua. Un gran número de enciclopedias e historiadores afirman que los apóstoles bautizaban por inmersión. La Británica dice: "La forma usual de efectuar la ceremonia fue inmersión.”

Respuesta:

a). Aquí hay una confusión de términos. “Único” no es lo mismo que “usual”. “Único” es sinónimo de absoluto, exclusivo, solo, total definitivo etc.., mientras que “usual” es sinónimo de; acostumbrado, común, corriente, normal, habitual, ordinario, frecuente, tradicional, familiar, conocido etc. Por eso no hay ningún problema en que los historiadores afirmen que en efecto haya sido el método original antiguo o tradicional.

b). La Iglesia Católica reconoce que esta era la practica tradicional de la Iglesia Católica en los primeros siglos, “cuando el anuncio del Evangelio estaba aún en sus primeros etapas.” (3)

c). No es cierto de que el único modo de bautizar en la Iglesia primitiva haya sido solo por inmersión. Pablo por ejemplo bautizo al carcelero y a su familia entrada la noche, (Hechos 16:33), no es razonable pensar que siempre hubiera disponible cerca un rio, o un gran estanque de agua o pileta como acostumbran usar hoy muy prácticamente los inmersionistas. De ahí que la Biblia misma enseñe también que el bautismo por inmersión no siempre es posible, y en consecuencia, el único modo de aplicarse. Por ejemplo, Pablo se bautizo en una casa y se bautizo de pie: "Levántate (o sea ponte de pie), bautízate y lávate de tus pecados invocando su Nombre" (Hechos 22:16; 9:17-18).

d) La “Didaje” o “enseñanza de los apóstoles” que data de los años 65 y 80 d.C. Dice en el capitulo 7;

“En lo que se refiere al bautismo… Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua. Si no puedes con agua fría, hazlo con caliente. Si no tienes ni una ni otra, derrama agua sobre la cabeza tres veces, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Un poco mas tarde encontramos testimonio en los escritos de algunos padres de la iglesia, por ejemplo en San Cipriano en el 258 d.C reconoce el bautismo por infusión en casos extremos, como en el caso de un enfermo. (4)


Argumento histórico # 2.

Objeción:
El famoso historiador eclesiástico Eusebio, constituyó y testifico el primer hecho histórico de la sustitución del bautismo de inmersión en su escrito; (Historia de la Iglesia 6. 63. 14, 17). Otro autor, Cipriano, escribió acerca del momento del incidente de Novaciano (mencionado ya mas arriba), quien sugiere que la sustitución del bautismo por inmersión era apropiado solamente “en caso de emergencias", indicando claramente, que se trataba de una "excepción" y que "todo lo demás debe continuar en orden" (Epístola 75:12). En referencia a estas sustituciones excepcionales, se observa que para estos autores el "bautismo" aún significaba inmersión, y se usaba otra palabra para describir las acciones como la aspersión o el rociamiento.

Respuesta:

La forma de bautizar por aspersión independientemente del uso en la Iglesia no fue un cambio en la naturaleza del Sacramento, sino en su forma de adminístrese, ni tampoco fue una introducción novedosa con el fin de “socavar”, “suplir” o sustituir sin razón el bautismo por inmersión.

Las palabras bautismo, rociar, o aspersión, han variado en el significado en la historia del lenguaje, hoy tenemos una comprensión mas amplia da la palabra “bautismo” de la que tenían los padres. Sin embargo, ellos entendieron que “rociar agua” sobre alguien tenia los mismos efectos que el bautismo por inmersión, como lo registra el mismo Eusebio:

“atacado de una enfermedad grave, hasta el punto de que se consideraba que debía morir,” “en el mismo lecho donde yacía, recibió el bautismo por infusión,” agregando de una manera característica: Si hay que decir que semejante bautismo ha sido recibido” (5) En líneas generales, a lo que se opone la Iglesia es que en la aplicación del bautismo por aspersión o infusión no de o tenga el mismo efecto espiritual que el bautismo por inmersión, o que la cantidad de materia (H2O) en el Sacramento del Bautismo influya en la eficacia de quien es bautizado siempre y cuando sea materialmente suficiente para aplicar el bautismo. Santo Tomas dice al respecto:

“Los hechos accidentales no hacen variar la sustancia de las cosas. Ahora bien, lo sustancial en el bautismo es la ablución corporal con agua, por lo que al bautismo se le llama lavado en Ef 5,26: Purificándola con el lavado del agua con la palabra de vida. Pero que la ablución se haga de un modo o de otro es accidental en el bautismo. Por eso tal diversidad no destruye la unidad del bautismo”. (6)


Argumento histórico # 3.

Objeción:
La arqueología demuestra que todos los bautisterios de los primeros siglos, eran para bautizar, sepultando en el agua al creyente. De ello dan testimonio arqueológico las grandes fuentes bautismales del arte paleocristiano en numerosos templos cristianos en oriente y occidente, tanto los que siguen activos como los que yacen en estado de ruina. El viajero puede verlos aún hoy en la región del Neguev, en Salónica, en Efeso e inclusive en Roma, Pisa, etc. 

Respuesta:

No es verdad que no hayan practicado los primeros cristianos el bautismo por aspersión, y que las pruebas arqueológicas desaprueban el bautismo por infusión (rociamiento). De los baptisterios escavados en Grecia que datan de los siglos III-IV, solamente dos tiene fuentes de un metro de profundidad aproximadamente, y la mayoría no exceden la altura de la rodilla. Este mismo patrón es encontrado en Siria, Egipto, Palestina y El norte de África. Los frescos de que datan de la mitad del siglo III encontradas en las catacumbas de San Cirilo, y Roma muestran bautizos siendo administrados en arroyuelos debajo de la rodilla de hondos. (7)




New York, Metropolitan Museum, inv. 31.123. Rock crystal, 28 x 19 mm.


El bautismo de Jesús. Jesús es bautizado en el rio Jordán por Juan el bautista mientras el Espíritu Santo desciende sobre El en forma de Paloma. Esta piedra esculpida por los cristianos data aproximadamente de los mediados del siglo III.

Este solo hecho muestra que Cristo no se bautismo por inmersión como alegan constantemente los protestantes.









Otros ejemplo de las pinturas encontradas en las catacumbas:





Imagen 1 (tomada de www. vacunadefe.com)

Imagen 2

Bautismo de Cristo



Argumento lingüístico.

Objeción:
La palabra misma 'bautizar', casi sinónimo de 'sumergir', significa una sumersión completa del cuerpo en el agua. En efecto, la palabra española bautismo viene del griego koiné báptisma, y ésta, a su vez, del griego clásico bapto, verbo limitado progresivamente al sentido de “teñir”, sustituido por baptízo / βαπτιζειν o βαπτειν, que significa: “sumergir”, “zambullir”, “hundir” (en el agua), y ningún estándar de léxico griego define bautizar como “aspersión” o “rociamiento”, por tanto, el bautismo debe ser administrado solo por inmersión dentro del agua.

Respuesta:

a). Los católicos sabemos que la palabra “bautizar” simboliza sumergir. En el catecismo se lee: “…Este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar (baptizein en griego) significa "sumergir", "introducir dentro del agua…" (8)

b). La palabra “bautizar” en la Biblia se usa de tal manera que no siempre significa inmersión, y no siempre donde se usa la palabra bautismo hay agua. Por ejemplo, en el texto de (Hebreos 9:10). El griego dice “bautismos”. En este pasaje se refiere a las purificaciones del Antiguo Testamento, tales como la vaca alazana, y el Día de la Expiación. Estas purificaciones nunca fueron por inmersión, sino que siempre por rociamiento y sin embargo aquí se usa la palabra (bautismos) como en 1ª Cor 10:1,2; Marcos 7:4.

c). Lucas 12:50 Pero también he de recibir un bautismo y ¡qué angustia siento hasta que no se haya cumplido!

Marcos 10:38 Entonces Jesús les dijo: –No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?(NVI)

En ambos textos se usaron las palabras “baptizo βαπτίζω”, y “baptisma βάπτισμα”, de bapto , “mojar” y que se usaba entre los griegos del teñido de vestidos, de sacar agua introduciendo una vasija en otra más grande, pero no son bautismos de agua sino de los abrumadores sufrimientos y juicio a los que se sometió voluntariamente el Señor en la y de los sufrimientos que iban a experimentar sus seguidores.


Por eso en las notas del la Reina Valera se lee:

z 12.50 De un bautismo tengo que ser bautizado: el (bautismo de sufrimiento). Véase Mar_10:38 n.

Mat 3:11 Yo os bautizo con agua en señal de conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.

En este versículo se mencionan tres bautismos: con agua, con el Espíritu Santo, con el fuego. Si el bautismo siempre e invariablemente significa la inmersión, este versículo habla de una inmersión en el agua una inmersión en el Espíritu Santo, y una inmersión en el fuego.

La única descripción del bautismo de fuego se encuentra en (Hechos 2:3): "Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse."


Aceptando la claridad en el lenguaje en este pasaje, inevitablemente el bautismo de fuego no podría haber sido una “inmersión en el fuego”, por ningún lado tampoco el contexto describe una inmersión. En este capítulo segundo del libro de los Hechos no se describe el modo del bautismo en el Espíritu Santo, pero se describe en el capitulo 11:15 de este mismo libro: " Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Espíritu Santo, como sucedió al principio sobre nosotros." Todas las descripciones del bautismo con el Espíritu Santo se le representa como “viniendo a”, “que se derrama”, “poner en el interior”, “enviado sobre”, “descendía sobre”, etc. Todas estas expresiones de ningún modo admiten la idea de la inmersión en el Espíritu Santo. ¿Cómo se puede pues mantener el reclamo de que “bautismo” siempre significa inmersión en el agua, cuando dos de cada tres bautismos de (Mateo 3:11) no puede ser por inmersión?

d). En Aristófanes, ese vocablo “baptizo” es empleado para describir el acto de teñir el agua con la sangre de un sapo, o pintar la cara con tinta, o de manchar la mano al exprimir una sustancia colorante. En ninguno de esos ejemplos puede tener el significado de sumergir, lo que significa que en el mismo griego clásico tiene otro sentido.

e).De las Escrituras. Colocar la mano, sin sumergir es bautizar la mano (Mate 26.23). En Apocalipsis 19.13, se hace referencia un vestido manchado, salpicado con sangre, y también se emplea la forma verbal de “bapto” (bebammeron, propiamente). En Lucas 16.24, se refiere a mojar la punta del dedo en agua, lo que no significa sumergirla, empleándose la forma verbal de “bapto”, (“bapxe” subjetivo del aoristo primero de “bapto”).

f). La septuagintao versión de los LXX 250 A.C. emplea el vocablo “bapto” en la traducción del pasaje que se refiere al Rey Nabucodonosor, cuyo cuerpo fue “bañado con el roció del cielo” (Daniel 4:32,33).

Como puede verse, el verbo “baptizo”, frecuentativo del “bapto”, es empleado para indicar lavamiento o purificación, de cualquier modo, sea por aspersión o inmersión parcial o totalmente.


Argumento simbólico # 1

Objeción:
El simbolismo de ser completamente sumergido en el agua tiene gran significado. El Bautismo simboliza muerte, sepultura y ascensión, o resurrección, de una sepultura. Este es exactamente el patrón de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo de la tumba. Ni el rocío ni el derramamiento reflejan este simbolismo. Algunos Padres de la Iglesia escribieron al respecto: “Si los cuerpos de los bautizados son sepultados, el agua provee la imagen de la muerte, que recibe el cuerpo en la tumba” (9) Si “la sepultura del Dueño de nuestra vida, es decir, del Señor, tenía lugar conforme a la naturaleza común, la imitación de la muerte, que es nuestro destino, es representada en el elemento parecido, es decir, el agua” (10). Por lo tanto bautizar por aspersión o por infusión es una imprudencia, pues no puede simbolizar sepultar/renacer como lo simboliza el bautismo por inmersión.

Respuesta:

Eso es cierto que la inmersión en el agua simboliza mejor la muerte resurrección de Cristo, la Iglesia siempre lo ha reconocido, y no puede ir contra sus propios principios. Al respecto continua el catecismo:

“…la "inmersión" en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo de donde sale por la resurrección con El (cf Rom 6,3-4; Col 2,12) como "nueva criatura" (2 Co 5,17; Ga 6,15). (11)

Sin embargo, el acto de bautizar por aspersión o infusión no necesariamente limitan el concepto de “sepultar y renacer” que simboliza mas perfectamente la inmersión, porque no es solamente el acto mismo de sumergir en el cual solo esta ligado este concepto, sino que también el acto de aplicar el bautismo por infusión o aspersión puede de la misma manera simbolizar; “sepultar y renacer”. Al respecto Santo Tomas nos dice:

“La inmersión expresa más claramente la imagen de la sepultura de Cristo, por lo que este modo de bautizar es más común y más laudable. Pero también los otros modos de bautizar expresan esa imagen, aunque no tan claramente, porque, como quiera que se haga la ablución, el cuerpo del hombre o una parte de él permanece bajo el agua, como el cuerpo de Cristo permaneció bajo la tierra.


La parte principal del cuerpo, en lo que se refiere a los miembros exteriores, es la cabeza, donde radican todos los sentidos interiores y exteriores. Por eso, si no se puede derramar agua en todo el cuerpo, debido a la escasez de agua o por cualquier otra causa, debe derramarse sobre la cabeza, que es donde se manifiesta el principio de la vida animal.

Y aunque el pecado original se transmite por los miembros que sirven para la generación, no hay razón para preferir la aspersión de estos miembros en lugar de la cabeza, porque el bautismo no impide la transmisión del pecado original a la prole a través de la generación, sino que el bautismo libera al alma de la mancha y del reato en que incurre. Por consiguiente, debe lavarse principalmente la parte del cuerpo en que se manifiestan las operaciones del alma. “ (12)

Esta percepción (sepultar renacer) es solo subjetiva, y nos ayuda solo en cuanto hagamos de tal noción una actitud de vida, y, es por el sacramento del bautismo quedamos unidos místicamente a Cristo y como “sumergidos” en El.


Esa “inmersión en Cristo” producida por el bautismo es inmersión en su muerte. Con ello quiere decir que por el bautismo Cristo nos asocia de una manera mística, pero real. Por tanto, es el mismo Sacramento del Bautismo el que hace eficaz esa unión con Cristo, y no tanto el contacto del agua con toda nuestra persona, o nuestra percepción subjetiva. Y esto porque en el agua tiene lugar una virtud instrumental de santificación no permanente, sino fluyendo hacia el hombre, que es el sujeto de la verdadera santificación. Por lo que el sacramento no se realiza en el agua, sino en la aplicación del agua al hombre.

Por tanto, en estricto sentido teológico, este simbolismo en el bautismo "sumergir", significa la comunión con la muerte de Cristo, pero no solo lo simboliza, sino que lo realiza, y es mejor simbolizado en la inmersión. Pero como el bautismo por aspersión o infusión reúne material y formalmente el requisito materiales, son igualmente efectivos para insertarnos realmente en la muerte de Cristo.

Por eso la Iglesia no solo pondera el acto simbólico “de saber” que por la inmersión “se simboliza mejor la muerte y resurrección de Cristo”, y todo aquello que impresiona exteriormente los sentidos, y es cuestión secundaria en la salvación, sino el efecto espiritual que conlleva y lo que permanece en el alma de quien es bautizado lo que es sacramentum et res, esto es, el carácter, y lo que es res tantum, o sea, la justificación interior. Como lo dice San Pablo; “… a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.” (Rom 6:3-4; cf Col 2:12). El simbolismo del bautismo pues debe ser llevado a todos los estratos de nuestra vida diaria, no solamente en un solo acto. De ahí el agua bendita en las entradas de los Templos católicos para hacernos recordar esa inserción real y eterna en Cristo por el Bautismo.


Por eso mismo va a continuar San Basilio

“¿Cómo nos haremos imitadores de su muerte? Sepultándonos con El en el Bautismo (cfr. Rm 6, 4-5). ¿De qué modo es la sepultura y qué fruto se deriva de tal imitación? Primero es necesario cortar radicalmente con la vida pasada. Y esto sólo es posible mediante una nueva generación, según las palabras del Señor (cfr. Jn 3, 3): la misma palabra regeneración significa el principio de una segunda vida, de modo que, antes de alcanzarla, es necesario dar fin a la anterior. Pues así como los que han llegado al final del estadio, antes de dar la vuelta, se paran y descansan un momento, así también parecía necesario que mediara la muerte en el cambio de las vidas, de manera que acabe primero una y comience después la siguiente.” (ibid)



Y por eso la Iglesia no ignora que “…El Bautismo es realizado de la manera más significativa mediante la triple inmersión en el agua bautismal. Pero desde la antigüedad puede ser también conferido derramando tres veces agua sobre la cabeza del candidato.” (13)


Argumento simbólico # 2

Objeción:
Además, los tipos y los símbolos del bautismo que los inspirados Apóstoles encontraron en el Antiguo Testamento indicaban también la inmersión: Noé salvado con los suyos del diluvio de agua y el paso del Mar Rojo por Israel demuestran el salvamento y un pasaje a través de una gran cantidad de agua que los rodeaba por todas partes.

Respuesta:

Sin embargo en el caso de Noé el agua caía desde arriba en forma de derrame, y Noé y su familia no tocaron las aguas torrenciales que hacían flotar el Arca. Respecto al paso del Mar Rojo, Dios bautizo a los Israelitas en la nube y en Moisés y lo llamo bautismo y no se dio mediante la sumersión.

Sal 77:17-20 Derramaron su lluvia las nubes; retumbaron con estruendo los cielos; rasgaron el espacio tus centellas. Tu estruendo retumbó en el torbellino y tus relámpagos iluminaron el mundo; la tierra se estremeció con temblores. Te abriste camino en el mar; te hiciste paso entre las muchas aguas, y no se hallaron tus huellas. Por medio de Moisés y de Aarón guiaste como un rebaño a tu pueblo.

1ª Corintios 10:2 Todos ellos fueron bautizados en la nube y en el mar para unirse a Moisés.

Aquí también se uso bautismo “sumergir” tanto en la nube (agua rociada) como en el mar (aunque no fueron sumergidos en el) y en Moisés, (como tampoco fueron sumergidos en Moisés).


Argumento contextual # 1

Objeción:
El bautismo de Juan, que era administrado en las corrientes abundantes del Jordán, lo confirma también, pues así dice San Juan: “En Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas” (Juan 3:23).

Respuesta:

De este texto cabe sin embargo cabe hacer notar algunos puntos:

1). “Mucho agua” no es sinónimo de aguas profundas,

2). De la expresión “muchas aguas” solo se pude suponer la inmersión, no probarla, como también se puede suponer la aspersión.

3). Enon estaba junto a Selim, no junto al Jordán sino al Oeste del Jordan.


Enón traduce del hebrero el plural “cenayim”, que significa “fuentes.” Y, efectivamente, en el lugar propuesto brotan unas ocho fuentes que dan lugar a pequeños posos y arroyuelos. "Enon" por tanto era un lugar de manantiales, es lo que significa esta la palabra. Pero los inmersionistas no suelen sumergirse en las fuentes, pero son convenientes para un concurso grande de personas.

“Por desgracia para aquellos que esperan encontrar pruebas de inmersión, "estas fuentes goteando a través de praderas pantanosas en su camino hacia el Jordán, ofrecen servicios de poco o nada para la inmersión" (14)

Por lo tanto la frase; "mucha agua" (polla hudata) también significa muchas aguas, o muchas fuentes, como en 2ª Crónicas 32:2-4 y Apocalipsis 1:15; 14:02 y 17:01, y no se puede probar por estas palabras la inmersión completa del cuerpo en el bautismo.


Comentaristas bíblicos como Clarke desarrollan:

“En Enón - Este lugar estaba a ocho millas al sur de Escitópolis, entre Salim y Jordania. Allí había mucha agua - y esto fue igualmente necesarias, donde las multitudes fueron bautizadas. La ceremonia se llevaban cabo ya sea por inmersión o aspersión. Sin embargo, según la costumbre judía requería que a la persona estuviera parada en el agua…”


Argumento contextual # 2

Objeción:
“En cuanto al bautismo de Jesús, ¿ acaso no se atestigua claramente de que Jesús, después que fue bautizado, “subió luego del agua”? (Mateo 3:16). Lo mismo se dice del bautismo cristiano del eunuco, “descendieron ambos al agua... y subieron del agua” (Hechos 8:38-39)”, esto prueba que estos bautismo tuvieron que haber sido por inmersión, pues se ve un descenso y un ascenso del agua”.


Respuesta:

La preposición griega “apo” de en Mateo 3:16 y Marcos 1:9-10 también puede ser traducida por separación de, lejos de, Desde, de, a partir de, y en la mayoría de los casos se traduce así.

Diccionario Strong: ἀπό apó partícula primario, «fuera,» i.e. lejos (de algo cercano).

Según Duane Spencer, "Juan y Jesús habría podido bien estar con el agua hasta los tobillos, mientras que el Bautista vertía el agua sobre la cabeza de nuestro Señor. Esto por cierto, es la forma en que se representa la escena de las pinturas más antiguas del bautismo del Señor, que se encuentran en las catacumbas de Roma. "

Referente a (Hechos 8:38-39) “descender” y “subir” tampoco prueba nada sobre el bautismo de inmersión. Se pretende que las palabras “descendieron” y “subieron”, hablan de inmersión, pero se olvida que: los que “descendieron” y “subieron” del agua fueron “ambos”. ¿fueron sumergidos ambos, rebautizándose el mismo Felipe otra vez? Además téngase en cuenta que el lugar era desértico (v.36), ¿que nos motiva a pensar que se trababa de un lugar de aguas profundas donde Felipe bautizo al eunuco?


Argumento teológico a favor del bautismo por aspersión (esparcimiento de agua) o de infusión (derramamiento de agua).

Sabemos pues que la palabra "Bautismo" significa "inmersión"; pero en relación al Espíritu santo implica también "un derrame", y sobre esto justifica la iglesia ambos formas de aplicar el bautismo de agua.

En (Hechos 1:5) Jesús dice a sus apóstoles que esperen ser bautizados en el Espíritu Santo. Días después recibieron el Don del Espíritu Santo (Hechos 11:15-17). En tres ocasiones se describe "el Don del Espíritu" como "un derrame" (Hechos 2:17,18,33). Los apóstoles, por su parte relacionan el "Don del Espíritu" con el "bautismo de agua" (Hechos 2:28; Joel 2:28-32; 3:1-5).

San Juan también alude a "un derrame" al enseñar que el "nuevo nacimiento" viene "de lo alto" (anothen en griego; Juan 3:3; 1:13) y el "derrame" que viene "de lo alto" (el Espíritu) lo relaciona con el agua (Juan 3:5). Además, el agua derramada es símbolo del Espíritu (Is 44:3; Ez 36:25-27; Jn 4:10-14; 7:37-39; 1 Cor 12:13; Ap 21:6; 22:17).

Esta figura esta ilustrada en el mismo bautismo del Señor, donde el Espíritu Santo viniendo de arriba ungiendo a Cristo, de la misma manera que el agua es rociada en el bautismo (desde arriba) para simbolizar esta consagración o unción en quien es bautizado. El siguiente texto viene aquí muy oportuno.

Heb 9:13,14 Pues si la sangre de machos cabríos y de toros y la ceniza de una becerra santifican con su aspersión a los contaminados, en orden a la purificación de la carne, ¡cuánto más la sangre de Cristo, que por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, purificará de las obras muertas nuestra conciencia para rendir culto al Dios vivo!


Conclusión.

Habiendo pues demostrado que los argumentos de los solo-inmersionistas carece de rigor histórico y teológico, no nos queda mas que aceptar por esta misma evidencia que por lo menos existen también suficiencia escritural como histórica que favorece el modo de cómo la Iglesia bautiza, mencionando también que la autoridad de la Iglesia Católica como institución infalible de cómo debe o no debe bautizar remueve la fuerza de cualquier objeción por completo.

Que Dios te bendiga.

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Ref.

(1). Catecismo católico # 1214.
(2)El bautismo se ha de administrar por inmersión o por infusión, de acuerdo con las normas de la Conferencia Episcopal. (1983 Código de Derecho Canónico 854)
(3). Catecismo católico # 1247
(4). Epístola 69, 12 .
(5). Eusebio, Historia eclesiástica, VI, 43, 14.
(6) Suma Teologia III c 66. art 7. 1
(7). The Church from the gentiles in Palestine: history and arqueology, Francisc,P.Press,Jerusalem1984, pg. 301-8.
(8). Catecismo católico # 1214 y 1239.
(9). San Basilio, Del Espíritu Santo, cap. 15.
(10). San Gregorio de Nisa, Gran Catecismo, cap. 35.
(11). Catecismo católico # 1214
(12). Suma Teologia III c 66. art 7. ad 1.
(13). Catecismo católico # 1239.
(14). Christy, un santo y seña moderno, p. 82.

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