viernes, marzo 11, 2011

Un hermano protestante sale en defensa de un dogma mariano







A continuación esto es algo que posteo un hermano no-católico sobre la doctrina católica de María Madre de Dios en un foro protestante popular de la red, que me pareció interesante y bastante ortodoxo y lo publico aquí como información para los lectores católicos y no católicos.


En primer lugar hay que aclarar que lo de "María Madre de Dios" es creído de igual forma por ortodoxos, católico-romanos y protestantes anglicanos, luteranos, metodistas, presbiterianos... excepto por algunas corrientes evangélicas; y normalmente quienes no creen en esto es porque o bien desconocen las implicaciones de la cristología o bien aún conociéndolas sus posturas apologéticas les impiden reconocerlo.

Aunque católico-romanos y protestantes creemos desde siempre en la corrección de este título, no tenemos la misma práctica en su uso. Los católicos lo usan frecuentemente y lo introducen en oraciones, advocaciones etc..., los protestantes al no usar de la intercesión ni admitir el culto a María no lo usamos tanto y preferimos además otras fórmulas menos polémicas: pero no lo negamos.

Otro dato interesante es que sólo suele existir una crítica o rechazo de éste título en ambientes de confrontación con los católicos, en otros lugares donde los protestantes son mayoría, no se tratan estos asuntos...


Ahora vamos a explicar la corrección de decir: "María Madre de Dios"

1. Fase 1: Aceptación del dogma cristiano cristológico:

 (Si no se acepta esta primera fase, no hay nada que hacer ya).

a) Creemos que Cristo es Dios y hombre verdadero. Su humanidad (alma, cuerpo y espíritu humano) es total y completa. Su divinidad es procedente del Padre antes del tiempo (engendrado, no creado), consustancial al Padre y que con el Padre y el Hijo forman un sólo Dios; en cuanto a Dios es la segunda persona de la Trinidad.

b) Estas dos naturalezas: humana y divina están perfectamente reunidas sin confusión ni mutación (inconfusas e inmutables) así como también están reunidas sin división ni separación (indivisas e inseparables). ¿Qué significan estos cuatro adverbios? O mejor ¿Por qué usamos estos cuatro adverbios?

-------- b.1) Inconfusas e inmutables: Esto significa que las naturalezas no se han mezclado (como dicen los monofisistas) de modo que no se trata de un semidios, ni tampoco de un Dios que ha asumido de tal forma la naturaleza humana que la ha hecho desaparecer. Si creyésemos que lo divino y lo humano se han mezclado estaríamos o bien rebajando la divinidad de Cristo (semidios) o bien destruyendo el valor y dignidad de su humanidad (monofisismo clásico). La Palabra de Dios nos enseña que Cristo fue perfecto hombre, hombre de verdad. Y nos dice que el logos era Dios, Dios de verdad. Nestorio criticó duramente el monofisismo, pero por hacerlo cayó en el error contrario... ¿Cual? Ahora lo vemos:

-------- b. 2) Indivisas e inseparables: Estos dos adverbios fueron introducidos para contestar a Nestorio (que también negaba la Theotokos). Las naturalezas de Jesús son dos y no están mezcladas, eso es cierto y fácilmente comprobable en la Escritura. Pero tampoco existen dos jesuses ¿verdad?. Pues a ésto quieren llegar estos dos adverbios. Aunque Jesús tiene dos naturalezas, humana y divina, estas no hacen que exista dos jesuses diferentes, una vez el Jesús Dios y otra vez el Jesús hombre, como si fuesen dos seres o personas distintas. Jesús hay uno sólo, con unidad de personalidad, unidad de ser, unidad de criterio y aunque con dos voluntades (el monotelismo también es herético) y naturalezas distintas, estas están perfectamente armonizadas o dirigidas por una sola persona. Jesús hay uno sólo.

c) Así que Jesús es Dios y hombre, pero un sólo ser o persona. No dejó de ser Dios para ser sólo un hombre, ni tampoco quiso ser sólo Dios cuando fue hombre. Las experiencias que vivió a lo largo de su vida fueron sufridas tanto por su humanidad como por su divinidad, ya que la persona es una sola. No es que el hombre muriese en la cruz, dejando de ser Dios. Sino que Jesús que es hombre y Dios murió en la cruz. Su divinidad también experimentó la muerte de Jesús en la cruz, aunque como es obvio la muerte no le afectó en nada. Del mismo modo cuando Jesús nació de María, su humanidad y su divinidad experimentaron ese nacimiento, pues es Jesús quien nació, con la diferencia de que humanamente cobró existencia en el nacimiento pero divinamente no, ya que Dios no nace de una mujer.


2. Fase. Aplicar la cristología:

Cuando el Concilio de Éfeso dijo solemnemente que María era Madre de Dios lo hizo para responder a Nestorio, no para divinizar a María. Eso debe quedar claro, pues en ese concilio no se fue a discutir sobre María sino a discutir sobre Cristo.

Nota: El hermano no-catolico tiene razón, por eso es que subsecuentemente los Concilios y los Papas que definieran los otros dogmas marianos se hizo teniendo presente este punto, es decir, el de no intentar poner a Maria sobre el Hijo, como lo ha seguido haciendo la Iglesia desde siempre hasta hoy, y que erróneamente muchos anti-catolicos nos acusan de adorar a Maria. 

Cuando decimos que María es madre de Dios, lo decimos porque Jesús además de hombre es Dios; y no hay dos Jesuses uno humano y otro divino, sino un sólo Jesús, hombre y Dios.

Dios nació de María, porque Jesús nació de María. Esto en la persona de Jesús no significa que María aportase o crease divinidad, sino que al experimentar la persona de Jesús el nacimiento de María, su naturaleza divina también pasó por tal experiencia. Obviamente no como la humana, sino de forma diferente.

Por eso el argumento de que María no es madre de Dios porque Dios no puede ser creado (Como alegan muchos protestantes) o nacido de una mujer no se sostiene, es más, atenta contra la misma Cristología y contra la Palabra de Dios, pues con ello se estaría admitiendo que Jesús es dos seres diferentes, uno humano y otro divino, (lo cual seria incurrir en herejía) cuando Jesús es sólo uno.

Que Dios te bendiga.

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