martes, septiembre 15, 2009

El Purgatorio.



Los hermanos protestantes suelen hacernos la objeción a los católicos que muchas doctrinas católicas por el hecho de no estar definidas “explícitamente” en la Biblia no son cristianas. Paradójicamente, muchas doctrinas aceptadas hoy día por la mayoría de hermanos no-catolicos tampoco están "bien definidas" y explicitamente encerradas y condensadas y ordenadas en algún texto Bíblico únicamente, como El Pecado Original, Sacramentos, Asuncion, Encarnación. ¿Donde nos lleva esta reflexión? Primero, que Jesus no dejo todas las doctrinas definidas tales como las conocemos hoy, El fue muy claro cuando El dijo: “Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello, Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa” (Jn 16:12-14).


Una conversación ficticia que podría ser real.

Esta seria una conversación típica que se pudira dar entre un catolico y un protestante sobre el purgatorio.

No-catolico: "¿Así que usted es un católico romano?"

Católico: "Asi es, soy catolico mas no soy "romano", acepto lo de "romano" por el hecho de estar la Sede papal esta en Italia, sin embargo, esto no me hace ciudadano italiano, ni "romano".

NC: "¿Pero usted cree todo lo que la Iglesia enseña?"

C: "Supongo que si, lo cual no me hace ser romano, sino catolico."

NC: "Incluso en la doctrina del Purgatorio?"

C: "Así es, incluso en el Purgatorio, sino no fuera 100% católico, o a lo mas bien ni católico."

NC: "Bueno, déjame entender esto, usted cree en un Dios amante, ¿si o no?”

C: "Sí claro ¡por supuesto! ¿Oiga pero eso que tiene que ver?"

NC: " Permitame un segundo; ¿cree usted que este Dios envió a Su Hijo Unigénito a morir por usted?"

C: "¡Claro que si! ¿Pero a que viene esto?"

NC: "Así que dejeme aclarar esto: Usted dice creer en un Dios amante bueno y misericordioso, que te amo tanto así que envió a su Hijo Unico a morir por ti, sólo para que usted pueda ir al Cielo cuando muera, sin embargo, este amor a Dios se tiene que pegar primero en un "Horno cósmico" que lo hornea por un par de cientos de años para que te purifiques o hasta que el mundo se haya terminado, ¿será esto realidad el trato de un Dios amoroso? Espero que diga que no.”

C: "Bueno, en realidad yo nunca he pensado en el Purgatorio de esa manera, y hasta donde yo se, esta no es la visión de la Iglesia Católica". Pero el Purgatorio no va en contra del amor infinito y misericordioso de Dios, por el contrario, es precisamente por su misericordia que existe, porque si Dios es misericordioso y justo, puede disponer en la eternidad que el alma continúe en su transito de purificación hacia al Cielo.

NC: Digame algo; "cuando y en donde en la Biblia dice y hace mencion del supuesto "Purgatorio" y que hay que creer en el?"


Comentario: A estas alturas, dependiendo si este hermano catolico es un católico poco instruido en su fe esta buscando algunas respuestas satifactorias o excusas para salir del apuro. Una de sus respuestas podría ser;

1- “No lo se, asi me lo enseñaron de niño por tradición de mis abuelos.”

2- La otra postura podría ser de triunfalista; “¡Fundamentalista necio! ¿donde en la Biblia dice que no hay que creer? ¡Si no lo encuentras en la Biblia es que eres un ciego!”

3- Y la tercera podría ser: “ Mira, disculpe pero ahorita no tengo tiempo ¿ Es mas, porque no va con el cura y le pregunta?” 


Cada una de estas opciones anteriores no toma en serio la situación. La fe ciega por ejemplo hace caso omiso a la pregunta y ignora una respuesta solida, el triunfalismo por otro lado evita el compromiso a una buena respuesta fundamentada. Huir de lo embarazoso de la situación y mandarle con el cura, de la misma manera no resuelve nada, y resta importancia a la realidad del asunto.

Hay sin embargo la forma constructiva de hacer apologética, la cual toma la pregunta y la respuesta muy en serio, nos encomendamos en oración a Dios pidiendo iluminación al Espiritu Santo, y se comienza a buscar los textos sagrados y los escritos bíblicos, del Magisterio, de los primeros cristianos,  para encontrar asi las verdaderas respuestas solidas sobre el Purgatorio.


Objeciones protestantes más conocidas.

El tema del purgatorio al parecer se basa en tres grandes objeciones protestantes, en primer lugar, la enseñanza del Purgatorio según el protestantismo parece contradecir la obra redentora y terminada de Cristo, y ademas, de ofender o contradecir la idea básica del Dios amante y todo misericordioso.

En segundo lugar, el Purgatorio parece ofrecer una "segunda oportunidad" para todos aquellos que no quieren seguir a Cristo, y optando asi una vida de comodismo espiritual, esperando la purificacion final del Purgatorio según lo creen los detractores de este dogma. Finalmente y en tercer lugar, el Purgatorio no parece ser una enseñanza bíblica, ni reconocida realmente por los apostoles como doctrina.

La principal objeción contra el Purgatorio es que de alguna manera socava la obra terminada de Cristo. ¿Que no fue la muerte de Cristo suficiente? Por supuesto que lo es! Es suficiente para ganar nuestra propia redención y para permitir que el Espíritu Santo llagara para santificarnos. Sin embargo, es el trabajo de purificación y santificación propia con Su ayuda y en la aplicación de la vida divina ganada por Cristo para que asi podamos salvarnos todos.


¿La Sangre de Cristo anula el Purgatorio?

La doctrina del Purgatorio es una doctrina que abarca un territorio teologico muy aplio, gracia, pecado, salvación, redención, juicio y por eso es comúnmente mal interpretada, y es una de la principal causa por la que surge esta objeción es porque esta doctrina en el fondo no se comprende su significado y su fin, por eso decir que la Sangre de Cristo anula el Purgatorio es como decir que la Sangre de Cristo a estas alturas es nula y no nos alcanza para redimirnos.

De hecho la Sangre de Cristo lejos de anular el Purgatorio, es precisamente uno de los frutos eternos de misericordia que nos gano la Cruz de Cristo, porque aunque es cierto que el sacrificio de Cristo fue mas que sufienete para pagarle al Padre nuestras deudas y satisfacer por el pecado temporal y eterno, (1ª Jn 2:2), el requiere a la vez que cada uno de nosotros participe de su sacerdocio (1ª Pe 2:5), para meritar por el pecado personal de cada uno (Col 1:24). El pecado personal trae consigo consecuencias cósmicas, tanto sociales y eclesiales que tienen que ser expiadas de alguna u otra forma para meritar por el efecto universal por el cual ese pecado tiene repercusiones y que la justicia de Dios exige que se expie mientras vivamos o muramos.

Asi como Pablo dice en el texto que ya hemos citado con anterioridad; “Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo, que es la Iglesia.” Col 1:24, Si fuera cierto que ya todo esta saldado, este texto seria ilógico, pues no habría nada que (suplir) en ningu cuerpo humano, pero de acuerdo con Pablo, cada uno de nosotros podemos por medio de nuestros sufrimientos “completar” la ofensa que el pecado personal y temporal causa a Dios y a la creación entera.


Puesto a que los protestantes evangélicos en sus creencias sobre la salvación y en sus cultos, han tenido una fuerte experiencia euforiaca de Cristo en el perdón, en la sanación, y en la albanza, suelen relacionar estas experencias y estados alterados de entusiasmo para justificar que la obra salvadora y purificadora ya esta terminada con pasajes Biblicos como…

“En esto está el amor: no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó primero y envió a su Hijo como víctima por nuestros pecados." (1 Jn. 4:10).

“En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida."(Juan 5:24).

Desde esta perspectiva protestante, Dios parece casi esquizofrénico, con el deseo de perdonar nuestros pecados y sin embargo, meticulosamente, nos pide cuenta de ellos en un lugar donde seremos “freidos” hasta quedar limpios de nuestras culpas. De ahí que si no se alienta primero el deseo de buscar mas alla del sentimentalismo fundamntalista resultaría superfluo un dialogo con un protestante que recurre a esta idea siempre circular de un Dios lleno de misericordia que nos perdona todo aquí en la tierra sin la necesidad de pasar por el sufriminto purificador de un lugar que la teología Católica llama y le reconoce como “el Purgatorio”.


Lo importante en este caso es siempre recordar que aunque es cierto que Dios es un Dios misericordioso, es un Dios justo que retribuye a cada uno de acuerdo a su obra, y precisamente porque Dios es misericordioso, El purifica a sus creaturas con la llama de su amor para que puedan gozar siempre en Su presencia. Y en este sentido el hermano protestante acepta la idea del Purgatorio implícitamente, los heramanos protestantes por ejemplo creen que el ser humano peca hasta la hora de su muerte, pero a la vez creen que en el cielo no hay lugar para el pecado, también aceptan que no todos los pecados son merecedores de las penas del infierno; (e.g. los pecados personales de muchos niños, o ancianos o pecados menores como mentiras malas palabras etc), se sigue que necesariamente que existe una puruficasion final para entra al cielo y a la vida eterna de la gracia.

Aunque el amor de Dios exede su justicia ello no nos garantiza ya la vida en el cielo junto sus elegidos, muy bien queda aquí el dicho popular “ayudate que yo te ayudare”. Es necesario que haya una justicia por lo mismo que hay Dios. Si Dios no es justo, no es infinitamente perfecto, por consecuencia no es Dios. Un Dios infinitamente justo debe retribuir a cada uno según sus obras y de acuerdo a lo que en el ámbito espiritual y corporal cada uno haya logrado o no logrado en su justa medida. Sería imposible que mirara de la misma manera al bueno al no tan bueno y al malo y no tan malo, al parricida y al hijo obediente, al obrero honrado y al pérfido, al arrepentido culpable que no logro pagar sus deudas mientras vivía.


Puesto que después de la muerte ya no habrá tiempo ni para el mérito ni para el demérito, ni habrá lugar para el arrepentimiento, por consiguiente, los buenos quedarán siempre buenos, y los malos siempre malos… es justo también por eso que aquellos amigos de Dios (que murieron en un estado de gracia imperfecta), con residuos de impureza sean libres de sus propias culpas y hechos responsables de sus mismos actos liberados en la justa medida en una llama de amor divino que les limpie y purifique de sus deudas. Por lo tanto, y siguiendo esta lógica, el destino final de los hombres esta dividido en las siguientes partes:

1- La primera es la de la prueba, de la tentación de la lucha; (1Th 5:17; Lc 7:47; Mat 10:22; 1ª Tim 2:15; Rom 14:23).

2- La segunda, la de la recompensa, o del castigo o de la purificación del purgatorio. (Rom 6:5; 8; 8:17; 2Tim 2:11; Heb 12:14; Apoc 21:27; 2 Cor 5:10; Apoc; 5: 2-3; Fil 2:10; Mat 18: 23-25 Luc 23:42).


La doctrina del Purgatorio es totalmente compatible con un Dios amante que es un fuego que consume, (Hebreos 12:29) El punto que hace aquí San Pablo parece que así como Dios nos llama a sí mismo en esta vida, también después de la muerte hay un proceso de purificación en el fuego del amor de Dios donde las almas se purifican en el conocimiento de sus faltas y en espera de su justa retribución de parte de Dios por aquellas obras que le valieron estar en Su presencia.

Pero un momento, ¿acaso esta enseñanza no va en contra de otro texto solicito por los evangélicos que reza; “Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.” (Rom 8:1). Pero este texto únicamente señala lo que en el mismo se puede leer; “los que están en Cristo Jesús”, pero no todos estamos en Cristo de la misma manera que los que si están en verdad con el, por lo tanto el texto no condena ni reprueba la idea del Purgatorio.


Nuestro Señor mismo da el ejemplo de un hombre que había sido perdonado, después de que actuó injustamente, y finalmente fue entregado a devolver todo lo que debía; (Cf. Lucas 12:59; Mt. 5:26), pidiéndonos antes saldar plenamente las deudas con nuestros mismos enemigos; “Trata de llegar a un acuerdo con tu adversario mientras van todavía de camino al juicio.” (Mat 5:25), mas lo interesante es que después del Juicio se hable de una salida, cosa que seria imposible si se tratase del Infierno que nadie sale, pero es muy claro cuando sigue; “En verdad te digo: no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo.” (V.26)

Estas enseñanzas de Cristo no parece contradecir la doctrina Católica sobre la retribución total de nuestras propias deudas, si este no es el caso, entonces las enseñanzas de Jesús no tienen sentido, sin embargo todo parece apuntar que la posibilidad de pagar las deudas de justicia por las faltas debidas después de nuestra vida terrenal son muchas, apoyando así la creencia de la purificación de nuestras almas en el Purgatorio.


¿La Idea de un Purgatorio ayuda a alimentar la idea del comodismo espiritual?

La segunda objeción contra el purgatorio es que se trata de “una segunda oportunidad” y según el protestantismo, ayuda a gestar en el creyente la idea de un comodismo espiritual esperando ser salvado en las llamas purificantes de un Purgatorio en el mas alla. Dicho de otro modo, si realmente no se quiere comprometer a seguir a Cristo, todavía puede llegar al cielo a través de la "puerta trasera" del Purgatorio. Sin embargo, este mito protestante lo rechaza el Magisterio y la Escritura. Ademas, también la Iglesia y la Escritura son claras en señalar en contra del comodismo y la mediocridad espiritual; (Apostolicam Actuositatem 3; Ad Gentes 15; Gaudium et Spes 43; cf. Ap . 3:15-16; Efe 6:7-8; Santiago 1:12; etc,etc).

Una idea inapropiada y exagerada del Purgatorio sin dudas podría alimentar al idea de un comodismo espiritual, mas no un el conocimiento básico sobre el porque existe de verdad el Purgatorio y porque deberíamos de evitarlo a toda costa. La Biblia es clara en afirmar que los que se niegan a seguirlo plenamente son culpables ya de condenación y exclusión;

“El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. Y el juicio está en que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios." Eso si purificación espiritual sólo es posible para aquellos que se han reconciliado con Dios en esta vida (cf. 2 Cor. 5:18-20).


La Iglesia a su vez ensena que la purificasion en el Purgatorio no se diferencia mucho de las penas infernales horribles que sufren los condenados por la ausencia de Dios, y en según la enseñanza católica no existe en el mundo un dolor tan extenso que se pueda compara al minimo dolor del Purgatorio, que es lo que purifica paulatinamente al alma dependido de la gravedad de su culpa que tenga que saldar, por eso el Catecismo habla de un sufrimiento; “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.” (CIC 1030)

Jesús nos pide completar el compromiso aquí en la tierra, para evitar pasar por la purificación dolorosa final del Purgatorio, y el católico “concienzudo” sobre esto buscara saldar sus cuantas y culpas antes que la muerte le impida hacerlo. Lamentablemente quizás sean pocos en realidad los que dejan el mundo en un estado de gracia par poder presentarse ante Dios sus faltas plenamente saldadas. No debemos por ellos olvidar el consejo evangélico del Señor cuando dice; "Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; Mat 7:13.

Siguiendo la enseña del Salvador nuestra madre iglesia nos recuerda; “Pedimos también a Dios que nos libre de la muerte repentina; que no se extienda sobre nosotros su ira divina; que no incurramos en los castigos eternos, reservados para los impíos, ni seamos un día atormentados con el fuego del Purgatorio. La Iglesia y la Liturgia interpretan esta petición de una manera general: Te rogamos. Señor, que nos libres de todos los males pasados, presentes y futuros” (6). (Catecismo Romano 4700)


El Purgatorio no es bíblico porque no esta en la Biblia

El tercer argumento en contra de la doctrina del Purgatorio dentro de las corrientes principales de la teología protestante, es el slogan protestante de; ¿Cuando y donde en la Biblia encontramos el Purgatorio? Según los protestantes, algo tan importante como el Purgatorio sería claramente enseñada en las páginas de la Escritura… ¿O no?

En efecto una rápida hojeada a las concordancias demostrará que la palabra no se encuentran en la Escrituras, (de forma explicita), los protestantes por lo tanto y como hacíamos ya mencion desde el inicio, siempre nos pedirán sustentar nuestras creencias con textos biblicos como de costumbre, y claro que los hay, el problema estribaría desde luego en lograr guiar y recordar al no-católico que para una interpretación correcta de las Escrituras conlleva mas que una simple lectura literal, al estilo de; “la Biblia sola”.

La realidad es que el concepto de purificación después de la muerte se remonta a los judios de la era pre-cristiana y pos-cristiana, de hecho en Israel es muy normal encontra a los judíos ortodoxos resando por los muertos en la Pared de los lamentos. Prueba de ello puede verse tambien en el segundo libro de Macabeos. Pero hay que recordar que los protestantes no aceptan 2ª de Macabeos como Escritural, sin embargo, los lectores objetivo tendrá que observar que incluso son escritos piadosos e historicos y dignos por elllo de nuestra consideración. 


En 2ª de Macabeos, tras una batalla, los fieles Judios se enteró de que sus camaradas caídos cada uno llevaba con ellos los ídolos, que la ley prohíbe a los Judios.

“....y se encontraron con que bajo las túnicas de cada muerto había idolitos de Jamnia, lo que está prohibidos a los judíos por la Ley. Todos, pues, comprendieron que este era el motivo por el que esos hombres habían sucumbido. Entonces bendijeron el comportamiento del Señor, justo Juez, que saca a la luz las cosas ocultas, y le pidieron que el pecado cometido fuera completamente borrado. El heroico Judas animó a la asamblea a que se abstuviera de cualquier pecado, pues acababan de ver con sus propios ojos lo que había ocurrido a sus compañeros, caídos a causa de sus pecados. Luego efectuó una colecta que le permitió mandar a Jerusalén unas dos mil monedas de plata para que se ofreciese allí un sacrificio por el pecado. Era un gesto muy bello y muy noble, motivado por el convencimiento de la resurrección.” 2ª Ma 12:40-44

Lo que es sorprendente acerca de este pasaje no es lo que afirma pero lo que se da por sentado. Este episodio no se narro en un estilo apologético para demostrar que la oración por los muertos fue un acto piadoso, sino que asume el hecho de una expiacion por la culpa cometida con la esperanza del perdón sobre un acto que podría ser trasendente en una dimencion diferente a la terrena. Además, una vez que la Iglesia Católica es aceptada como la Iglesia que Cristo fundó y por tanto, como fue la Iglesia que se define el canon de las Escrituras, la enseñanza en Macabeos tiene mayor peso como libro inspirado de las Escrituras (cf. 2ª Tim. 3:16).

Pero ¿dónde está la palabra "purgatorio?", Purgatorio proviene del verbo latino "purga", que significa "para purificar o limpiar". Tenemos que mantener este concepto de puración en cuenta a la hora de explicar esta doctrina. Las Escrituras fueron escritas en hebreo y griego. En el Antiguo Testamento, la palabra hebrea Sheol se utiliza para describir esta condición, (Gen 37:35; Job 16:22; 17.14–16), en el Nuevo Testamento, el término griego es (Hades) se enseña muy claramente que el Hades no es el infierno, que es distinta de la gehena, o el lago de fuego que es el infierno de los condenados. La Escritura enseña que al final de los tiempos, no hay más muerte, y una vez que la depuración de todas las almas se ha llevado a cabo, no hay más necesidad del Hades. Este mismo concepto de Sheol (en hebreo), Hades (en griego), y purgatorium (en latín) es el purgatorio, como hemos llegado a conocerlo hoy (cf. Catecismo, # 1030-32).


Las Escrituras no son ajenas en su enseñanza sobre una tercera cavidad, sabemos por ejemplo sobre el seno de Abraham (Lucas 16:22). La Escritura en Siracides 46:13 y 46:20 hablando de Samuel dice que fue “…amado del Señor. Como profeta del Señor incluso profetizó hasta después de su muerte: levantó su voz desde el seno de la tierra para anunciarle al rey que su fin estaba próximo y decirle que el Señor le haría pagar al pueblo su pecado.”

En Isa 26:19 dice; “Revivirán tus muertos, tus cadáveres resurgirán, despertarán y darán gritos de júbilo los moradores del polvo; porque rocío luminoso es tu rocío, y la tierra echará de su seno las sombras. רָפָא rafá i.e. (figurativamente) fantasma (como muerto; solo en plural):-muerto. Esto prueba, en opinión de Warburton, Div. Leg., que existía entre los judíos la creencia de que había un Sheol o Hades, donde los “Rephaim” o manes o sombras habitaban.

Estos justos del Antiguo Testamento no merecían las penas del Infierno, puesto que no había la entrada al cielo, pues faltaba la obra redentora de Cristo tenia que existir un lugar no como el purgatorio sino otro lugar donde estas almas esperaban la llegada del Mesías como muchos judíos piadoso entre ellos los padres de Juan el bautista; “Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor.” Lc 1:6.


Cristo enseño acerca de la importancia del perdón, nos da el ejemplo de un rey que quiso ajustar cuentas con sus esclavos. Señaló a un hombre que debía una gran cantidad de dinero al cual le perdonó la deuda. El hombre perdonado a su vez salió y se reunió con uno de sus compañeros esclavos, quien tambien le debía pero a diferencia este exigió el reembolso completo, el rey al darse cuenta de sus actos convocó de nuevo a su esclavo y le dijo:

"Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?" Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano." Mat 18:32-35.

El texto anterior nos dice que si nosotros no perdonamos a las ofensas menores de nuestros prójimos, quedaremos en deuda por no haberlo hecho, si esta deuda no la saldamos aquí en el mundo Dios nos entregara a los verdugos esta es una clara alusión al Purgatorio ya que estas faltas no son merecedoras del infierno como pecados mortales pero deberan ser saldadas por completo antes de entrar en el cielo.


“Este servidor conocía la voluntad de su patrón; si no ha cumplido las órdenes de su patrón y no ha preparado nada, recibirá un severo castigo. En cambio, si es otro que hizo sin saber algo que merece azotes, recibirá menos golpes. Al que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho; y cuanto más se le haya confiado, tanto más se le pedirá cuentas.” Lc 12:47

Comentario: Esta es otra parábola como la primera, aquí también «muchos azotes» y «pocos azotes» son alusiones muy claras a las penas eternas del infierno y a las purificaciones temporales del purgatorio.


En Mateo 5:26 Cristo condenando el pecado habla de la liberación solamente después de expiación. Te aseguro que no saldrás hasta haber pagado el último céntimo. Ahora sabemos que ningún último centavo debe ser pagado en el Cielo y en el Infierno no hay liberación para la persona en lo absoluto, por lo que dicho texto debe aplicado a un tercer lugar.

Mateo 12:32 dice: "A quien diga algo contra este Hombre se le puede perdonar; a quien lo diga contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en el presente ni en el futuro”.

Mateo, habla de pecado contra el Espíritu Santo. La implicación es que algunos pecados pueden ser perdonados en el mundo venidero. Pero no en el infierno del cual no hay salida, ni en el cielo, porque nada imperfecto puede entrar (Ap 21:27) Por lo tanto debe existir un tercer lugar donde se perdone la culpa por el pecado.



Que Dios te bendiga.

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