sábado, septiembre 06, 2008

¿Cual es el orden de una Misa?




Misa: Viene de la conclusión latina de la celebración. Cuando el sacerdote antiguamente despida a la asamblea lo hacia con las siguientes palabras: “Ite, Missa est”, que significa: “Id, es ya el final”. El uso prolongado de este saludo final hizo la palabra “Misa” como la conocemos hoy.

La Misa nos introduce al misterio pascual de Jesucristo tal y como es, no como un mero recuerdo de algo que sucedió como dicen los protestantes, sino asociándonos a una acción que sigue verificándose hoy. Recordemos que el sacrificio de Cristo tiene efectos y propiedades eternas, es un acontecimiento perpetuo. Cristo dijo "Consumado es" y no “consumido esta” lo cual quiere decir que alcanzó su plenitud, y esa plenitud permanece. Por ello cuando celebramos la santa Misa, nos trasladamos, nos hacemos presentes en la Cena del Señor y estamos con María al pié de la Cruz.


Ritos Iniciales; 

Son ritos introductorios a la celebración y nos preparan para escuchar la palabra y celebrar la eucaristía.

Comprende de; Entrada - Señal de la cruz - Saludo - Acto penitencial - Gloria - Oración colecta.

Procesión de entrada; Llegamos al templo y nos disponemos para celebrar el misterio más grande de nuestra fe. Acompañamos la procesión de entrada cantando con alegría el canto de entrada solemnemente.

Saludo inicial; Después de besar el altar y hacer la señal de la Cruz, el sacerdote saluda a la asamblea.

Acto penitencial; Pedimos humildemente perdón al Señor por todas nuestras faltas.

Gloria; Alabamos a Dios, reconociendo su santidad, al mismo tiempo que nuestra necesidad de Él.

Oración / Colecta; Es la oración que el sacerdote, en nombre de toda la asamblea, hace al Padre. En ella recoge todas las intenciones de la comunidad.


Liturgia de la palabra;

Escuchamos a Dios, que se nos da como alimento en su Palabra, y respondemos cantando, meditando y rezando siempre con la intención de llevar a nuestra vida cotidiana la enseñanza evangélica.

Comprende de; Primera Lectura - Salmo Responsorial - Segunda Lectura - Aleluya - Evangelio – Homilía o enseñanza de los apóstoles - Credo - Oración universal.

Primera lectura; En el Antiguo Testamento, Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y de sus profetas donde encontramos abundantes testimonios de fe y enseñanza para nuestro camino en la fe.

Salmo; Meditamos rezando o cantando un Salmo.

Segunda lectura; En el Nuevo Testamento, Dios nos habla a través de los apóstoles.

Evangelio; El canto del Aleluya nos dispone a escuchar la proclamación del misterio de Cristo. Al finalizar aclamamos diciendo: "Gloria a ti, Señor Jesús".

Homilía; El celebrante nos explica la Palabra de Dios tratando de enmarcarse siempre sobre la enseñanza del Magisterio.

Credo; Después de escuchar la Palabra de Dios, confesamos nuestra fe.

Oración de los fieles; Rezamos unos por otros pidiendo por las necesidades de todos.


Liturgia Eucarística; 

Tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran Plegaria Eucarística (es el núcleo de toda la celebración, es una plegaria de acción de gracias en la que actualizamos la muerte y resurrección de Jesús).

Presentación de dones; Presentamos el pan y el vino que se transformarán realmente en el cuerpo y la sangre de Cristo. Realizamos la colecta en favor de toda la Iglesia. Oramos sobre las ofrendas.

Prefacio; Es una oración de acción de gracias y alabanza a Dios, al tres veces santo.

Epíclesis; El celebrante extiende sus manos sobre el pan y el vino e invoca al Espíritu Santo, para que por su acción los transforme en el cuerpo y la sangre de Jesús.

Consagración; El sacerdote hace "memoria" de la última cena, pronunciando las mismas palabras de Jesús. El pan y el vino se transforman en el cuerpo y en la sangre de Jesús.

Aclamación; Aclamamos el misterio central de nuestra fe.

Intercesión; Ofrecemos este sacrificio de Jesús en comunión con toda la Iglesia. Pedimos por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.

Doxología; El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. También nosotros ofrecemos nuestros trabajos y acciones de gracias por los todos los dones recibidos, en especial por el sacrificio de Cristo sobre nuestros altares. Todos respondemos: "Amén".

Padre Nuestro; Preparándonos para comulgar, rezamos al Padre como Jesús nos enseñó (i,e., meditando cada palabra) con amor y respeto.

Saludo; Nos saludamos como familia, trayendo en ese momento a la mente a las personas que hemos ofendido y que nos han ofendido perdonándolas en nombre de Jesús, para céntranos luego en el ofrecimiento Eucarístico.

Comunión; Llenos de alegría nos acercamos a recibir a Jesús, pan de vida. Antes de comulgar hacemos un acto de humildad y de fe.

Oración; Damos gracias a Jesús por haberlo recibido, y le pedimos que nos ayude a vivir en comunión.


Ritos de despedida; 

Son ritos que concluyen la celebración.

Bendición; Recibimos la bendición del sacerdote. (Recibe la bendición del sacerdote con dignidad, pues no sabes si sera la ultima).

Despedida y envío; Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones.

En cada Misa estamos alimentándonos del Cuerpo y Sangre del Señor, estamos siendo salvados en virtud de Su sacrificio. Estaremos participando de la unidad en comunión con el Señor y con todos los Santos, por ello podemos unir nuestros sacrificios y sufrimientos a los de Cristo. Sólo "por El ,con El y en El".


Para oír Misa como conviene, ya sea real, ya espiritualmente, has de seguir este método: Según San Francisco de Sales

Desde el principio has que el sacerdote sube al altar prepárate juntamente con él, lo cual harás poniéndote en la presencia de Dios, reconociendo tu indignidad y pidiéndole perdón de tus defectos.

Desde que el sacerdote suba al altar hasta el Evangelio, considera sencillamente y en general la venida de nuestro Señor al mundo y su vida en él.

Desde el Evangelio, hasta concluido el Credo, considera la predicación del Salvador, protesta que quieres vivir y morir en la fe y obediencia a su santa palabra y en la unión de la Santa Iglesia Católica.

Desde el Credo hasta el Padre Nuestro contempla con el espíritu los misterios de la Pasión y muerte de nuestro Redentor, que actual y esencialmente se representan en este santo Sacrificio, que has de ofrecer, juntamente con el sacerdote y con el resto del pueblo, a Dios Padre para honra suya y salvación de tu alma.

Desde el Padre Nuestro hasta la Comunión, esfuérzate a excitar en tu corazón muchos y ardientes deseos de estar siempre junta y unida a nuestro Señor con un amor eterno.

Desde la Comunión hasta el fin, da gracias a su Divina Majestad por su encarnación, vida, Pasión y muerte, y por el amor que nos muestra en este santo Sacrificio, pidiéndole por él que te sea siempre propicio a ti, a tus parientes, a tus amigos y a toda la Iglesia, y humillándote de todo corazón recibe devotamente la bendición divina que te da nuestro Señor por medio de su ministro.


Preguntas sobre la Misa;

¿Es pecado faltar a Misa?

La gravedad de los pecados no se mide por cuánto mal hace a otros, sino por la ofensa que representa a Dios. Por eso, por ejemplo la blasfemia es un pecado grave, aunque ninguna otra persona la escuche. Por otro lado quien falta a Misa el domingo se hace daño a sí mismo y a la Comunidad eclesial a la que pertenece. El incumplimiento de un deber grave, es una falta grave, por lo tanto si faltar a Misa –sin un motivo serio que lo justifique– es pecado grave.


¿Puede un sacerdote celebrar la Santa Misa a su manera?

Lo que se debe decir en la Misa está recogido en el Misal Romano: este En el centro del Misal hay una parte llamada "Ordinario de la Misa", en la que se indica al celebrante cómo se celebra y qué debe decir, desde que empieza, hasta que termina. El Ordinario de la Misa lo encontrará en el Misal Romano; en Misas.org.


¿Se puede celebrar misa en un jardín?

El canon 932 indica que la Misa se debe celebrar en lugar sagrado, a no ser que, en un caso particular, la necesidad exija otra cosa. En ese caso, se debe celebrar en un lugar digno. Más restrictivo es el canon 933, acerca de la posibilidad de celebrar la Misa en el templo de una comunidad eclesial que no esté en comunión con la Iglesia Católica. Se entiende que se refiere a un templo cristiano no católico. Según la Instrucción "Redemptinionis sacramentum" (25 de marzo de 2004), en el n° 109, nunca es lícito celebrar la Misa en un templo no cristiano. La norma está clara; en el caso de celebrar la Misa fuera de lugar sagrado, la interpretación de la necesidad puede depender de muchas circunstancias. Por eso, la citada instrucción (n° 108) indica que la interpretación de la necesidad la hace el Obispo diocesano para su diócesis.


¿Es realmente Cristo quien se ofrece en la misa en las especies del pan y del vino?

Concilio de Trento, ses. XIII: Decreto sobre la Sagrada Eucaristía, cap. 4 (Denz. 1642). «Cristo Redentor nuestro dijo ser verdaderamente su cuerpo lo que ofrecía bajo la apariencia de pan (Mt 26, 26 ss; Mc 14, 22 ss; Lc 22, 19 ss; 1 Cor 11, 24 ss); de ahí que la Iglesia de Dios tuvo siempre la persuasión, y ahora nuevamente lo declara en este santo Concilio, que por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo Señor nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre.


¿Cuántas veces se puede comulgar en el mismo día?

Canon. 917: Quien ya ha recibido la santísima Eucaristía, puede recibirla otra vez el mismo día solamente dentro de la celebración eucarística en la que participe, quedando a salvo lo que prescribe el c. 921 § 2. Esto se debe interpretar como que sólo se puede comulgar dos veces, no tres veces, siempre que sea dentro de la Misa. Más información; Aqui

¿Qué requisitos tienen el pan y el vino que se utilizan en la consagración?

El pan ha de ser de trigo y el vino de vid, no se indica nada de la calidad del vino, con tal de que sea verdadero vino. Así dice el Canon del Código de Derecho Canónico: #924

1. El sacrosanto Sacrificio eucarístico se debe ofrecer con pan y vino, al cual se ha de mezclar un poco de agua.

2. El pan ha de ser exclusivamente de trigo y hecho recientemente, de manera que no haya ningún peligro de corrupción.

3. El vino debe ser natural, del fruto de la vid, y no corrompido.

Otros puntos;

No se permite la unión de la celebración eucarística con otros ritos cuando lo que se añadiría tiene un carácter superficial y sin importancia.

No es lícito unir el Sacramento de la Penitencia con la Misa y hacer una única acción litúrgica. Sin embargo, los sacerdotes, independientemente de los que celebran la Misa, sí pueden escuchar confesiones, incluso mientras en el mismo lugar se celebra la Misa. Esto debe hacerse de manera adecuada.

La celebración de la Misa no puede ser intercalada como añadido a una cena común, ni unirse con cualquier tipo de banquete. No se debe celebrar la Misa, a no ser por grave necesidad, sobre una mesa de comedor, o en el comedor, o en el lugar que será utilizado para un convite, ni en cualquier sala donde haya alimentos. Los participantes en la Misa tampoco se sentarán en la mesa, durante la celebración.

No está permitido relacionar la celebración de la Misa con acontecimientos políticos o mundanos, o con otros elementos que no concuerden plenamente con el Magisterio.

No se debe celebrar la Misa por el simple deseo de ostentación o celebrarla según el estilo de otras ceremonias, especialmente profanas.

No se debe introducir ritos tomados de otras religiones en la celebración de la Misa.


La misa no me va...

¿Eres de los que piensan así? Entonces encontrarás muchas similitudes entre no bañarse y no ir a Misa ;-)

1. No me baño porque me obligaron a hacerlo desde pequeño.

2. La gente que se baña son unos hipócritas porque piensan que ellos son mas limpios que los demás.

3. Existen tantas marcas y clases de jabón que no sé cuál de ellas escoger.

4. Yo tuve la costumbre de bañarme pero hace tiempo que la interrumpí.

5. Me baño solo en ocasiones especiales como Navidad o Pascua.

6. Ninguno de mis amigos se baña.

7. Volveré a bañarme de nuevo cuando esté más viejo o más sucio.

8. Yo no puedo malgastar mi tiempo en bañarme.

9. El cuarto de baño nunca está acomodado al clima: en invierno demasiado frío y en verano demasiado caluroso.

10. La gente que fabrica los jabones solo lo hace por ganar dinero. A ellos qué les importa el que yo me bañe o no.

Dios te bendiga.


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